ENTRADAS

DIRECTO DE LA PRESENTACIÓN DE STOPMINAS EN GINEBRA

EN DIRECTO desde la Intersesional de Minas antipersona

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Bloque 3: Incidencia

¡MARHABA!

Bienvenidxs compañeras y compañeros. En esta nueva entrada abordaremos el bloque tres del proyecto STOP MINAS: Construcción colectiva de un Jardín para la Paz. En este bloque contamos de nuevo con la intervención de Alejandro del Pozo del Centre Delàs. El cual nos aportará una serie de consejos y ejemplos tanto teóricos como prácticos para la elaboración de un manifiesto. Este documento, enfocado en la problemática de las minas en el Sahara, es una de las finalidades de nuestro proyecto de que recogeremos firmas para que, posteriormente, pueda ser llevado a Ginebra.

Alejandro desarrolló el siguiente esquema para trabajar las acciones de incidencia, en nuestro caso específico, para erradicar la problemática de las minas:

  1. Identificación del problema
  2. Priorizar y decidir los puntos clave (objetivos)
  3. Identificar actores sociales clave
  4. Formular mensajes centrales
  5. Determinar estrategias y tácticas
  6. Desarrollar un plan de «Advocacy»
  7. Evaluación y seguimiento

Este esquema se establece como base para iniciar la labor de incidencia. Para ello, se realizarán pequeños grupos de trabajo de diferentes áreas: incidencia política, sensibilización, arte y comunicación. Para llevar a cabo este trabajo interno, se realizarán varias sesiones con todo el grupo donde poder trabajar de forma coordinada.

Bloque 2 (Cont.) Tratado Campaña

¡MARHABA!

Bienvenidos y bienvenidas compañeros y compañeras, en esta nueva entrada hablaremos sobre la cuarta sesión del proyecto STOPMINAS.

Para cerrar con el segundo bloque del proyecto (profundización teórica y vivencial) contamos con la colaboración de Alejandro del Pozo, investigador del Centre DeLàs D`Estudis Per La Pau y experto en conflictos armados, desarme y acción humanitaria. Durante esta sesión, Alejandro nos habló sobre el marco internacional de lucha por la erradicación de las minas antipersona: el Tratado de Ottawa y la Campaña Internacional para la Prohibición de Minas (ICBL).

En primer lugar, se trata el Derecho Internacional Humanitario (DIH) donde se destacan dos pilares/principios básicos:

1. Distinción: Obliga a discriminar entre la sociedad civil y combatiente.

2. Proporcionalidad: Exige tener precaución en las operaciones militares, no pudiendo atacar si se preveen                  daños a la población civil.

Ambos principios son fundamentales en la lucha por la erradicación de las minas antipersona, ya que el diseño y uso de este arma, los incumple.

El problema de las minas es que este «artefacto» no hace ninguna distinción entre población civil, combatiente, animal, etc. Además, a la hora de elaborar un tratado o una convención, es importante ver las definiciones que en él se redactan ya que si bien las minas antipersona están prohibidas, las minas anticarro no, teniendo los mismos efectos en la población saharaui. Como vemos, esta manipulación a través de las palabras, imposibilita en gran medida la erradicación del problema de las minas en el caso del terreno saharaui.

El Tratado de Ottawa o Convención sobre la prohibición de minas antipersona, basándose en el DIH, entró en vigor el 1 de Marzo de 1999 y prohíbe la adquisición, producción, almacenamiento y utilización de minas antipersona. En él se recogen cinco pilares que se extienden también a las víctimas:

  1. Dar una educación del riesgo que suponen las minas.
  2. La destrucción total y la paralización de la fabricación de las mismas de manera radical.
  3. El desminado humanitario.
  4. La asistencia a las víctimas.
  5. La promoción de la Convención de Ottawa.

Este acuerdo ha mostrado una  gran acogida por la mayoría de estados y ha supuesto un gran avance que ha permitido la reducción y visibilización de este problema. A pesar de ésto, varios países claves, entre los que se encuentran EEUU, Marruecos o China, han decidido no firmarlo. Dichos países resultan beneficiados en algún aspecto por la fabricación, venta o utilización de las minas antipersona. Por ello, el Tratado muestra voluntad en la lucha por la destrucción pero no puede prohibir la erradicación total de un determinado tipo de armamento. También es importante destacar que no todos los países firmantes lo han aplicado a nivel legislativo internamente por lo que carece de relevancia per se.

 

Como contra partida, es necesario decir que sin Tratado de Ottawa el número de afectados por minas antipersona sería mucho más elevado. Es decir, en términos cuantitativos, es efectivo. Ya que desde su elaboración, 26 países han sido limpiados de minas, 7 de bombas racimo, además de conseguir que se produzca una gran estigmatización sobre el uso de las minas antipersona.

¿Qué pasa con el resto de países que quedan al descubierto? La respuesta es que como en el caso del Sáhara, en el que ni siquiera se le ha reconocido su propia soberanía, se encuentran en completo desamparo ante esta situación. Ningún país quiere involucrarse con la problemática concreta saharaui porque ninguno quiere enemistarse con Marruecos debido a los beneficios que este les aporta por la zona geográfica en la que se encuentra.

Bloque 2 (Cont.) Víctimas

¡MARHABA!

Bienvenidos y bienvenidas de nuevo compañerxs, a lo largo de la entrada de hoy hablaremos sobre la tercera sesión del proyecto STOPMINAS. Durante esta sesión, contamos con la colaboración de Mohammed Salem y Mohammed Lamin. Dos compañeros saharauis que han sido víctimas de minas. Han contado en primera persona como vivieron el momento de la explosión y las consecuencias que les ha supuesto el accidente.

La finalidad de esta intervención fue realizar una aproximación directa con algunas de las víctimas de las minas antipersona, minas anticarro o resto de munición sin explotar (como es el caso de las bombas de racimo), para sensibilizar a los participantes del grupo. La intervención fue grabada y a continuación se adjuntará un enlace donde podréis ver un fragmento.

Representación de compañerxs en la tercera sesión del proyecto from Stop Minas on Vimeo.

Uno de los aspectos fundamentales que han mostrado en su intervención para la superación de la pérdida (ya sea de la vida o de una parte de su cuerpo) ha sido la capacidad de resiliencia personal que es un reflejo de la resiliencia social que muestra este pueblo ante la situación de opresión y violencia. A pesar de los trágicos sucesos que se daban diariamente en el territorio saharaui, existen unos fuertes lazos de unión en la comunidad. Lo cual hacía que las víctimas de minas se sintiesen respaldados y apoyados. Este aspecto resultaba ser radicalmente opuesto al caso camboyano sobre el cual también se iba a hablar durante esta tercera sesión de la capacitación.

Iñigo Úbeda médico y cooperante. Camboya es un país en el que existe una gran problemática con las minas antipersona y que, a pesar de los avances, lo sigue siendo en la actualidad. En primer lugar, contextualizó al grupo en este país, su realidad política que determina directamente la problemática de las minas que se encuentran en el territorio. Dicha situación, unida al budismo Theravada y al carácter reservado que caracteriza a la población asiática, dificultaba en gran medida ayuda humanitaria que se establece desde el paradigma occidental que se trataba de ofrecer a la población. La mayor parte de los/as afectados por minas, son campesinos/as pobres que necesitan mantenerse físicamente para poder trabajar en los arrozales. En Camboya no existen fuerte lazos de unión y la pérdida de una parte del cuerpo está vinculada a la no reencarnación por lo que las víctimas, pasan a ser excluídas de la sociedad, muriendo muchas de ellas de hambre.

Desde la representaciones teatrales, nos trasladó el miedo y la presión psicológcia que  resulta de vivir nuestro día a día en un territorio minado. Y cómo ese miedo es aplicable a cualquier territorio camboyano, saharaui, etc.

A pesar de todo este panorama en contra, se pretendía conseguir para el año 2025 la erradicación de cualquier mina antipersona según el artículo 5 del tratado para la erradicación de minas. Para poder llegara a conseguir este objetivo, Iñigo hizo especial hincapié en la empatía. Los campamentos que se establecen en Camboya para las víctimas que fueron establecidos por cooperantes, promovieron nuevas herramientas psicológicas a las propias víctimas cuyas consecuencias han sido en la creación de una redes de ayuda en tre ellas.

Para finalizar, Iñigo nos aportaba algunos datos relevantes sobre la problemática de las minas antipersona para que se pudiera hacer una comparativa con el territorio y la población saharaui:

  • La atención médica que recibe es inferior al 1%
  • Existen tres talleres de recuperación para una población estimada de 60.000 personas
  • No existe una atención psicológica estable para estas víctimas
  • En comparación con el territorio saharaui, se ha invertido una gran suma de dinero para el desminado en Camboya debido a que es un territorio que ha sufrido mayor estigmatización que el Sáhara

 

 

 

Bloque 2. Minas.

En Sevilla, a 4 de febrero de 2019. Gaici Nah.

Entrevista con Gaici Nah from Stop Minas on Vimeo.

¡MARHABA!

En la entrada de hoy hablaremos del segundo taller del proyecto STOPMINAS: construcción colectiva de un jardín para la paz, cuyo objetivo es profundizar sobre el significado de las minas y el sufrimiento del pueblo saharaui debido al cercado militar con el Muro de la Vergüenza, la segunda construcción de tipo defensivo del mundo tras las Gran Muralla China, construido en 1980 y el cual se encuentra actualmente minado en su entorno y coronado por concertinas a lo largo de todo su recorrido.

Para ello, contamos con la intervención del activista Gaici Nah, ingeniero militar y autor del libro El muro marroquí en el Sáhara Occidental, quien profundizó sobre qué significa las minas antipersona, tanto a nivel técnico o físico, así como a nivel simbólico.

En la primera parte del taller se expuso de manera más teórica qué es una mina, las partes que la componen y los daños que pueden causar a las personas, con el objetivo de acercar esta realidad a los participantes. De este modo, explicaba Gaici que, en la actualidad, han existido y existen 300 tipos diferentes de minas. La particularidad del caso saharaui es que continúa habiendo minas en el territorio, tras el alto al fuego acordado en 1991, que afecta a toda la población civil debido al nomadismo de sus habitantes.

Por este motivo, las minas representan la materialización de todas las perversiones que hay con respecto a la cuestión saharaui, tanto a nivel humanitario como político o económico, pues su pervivencia aún hoy en día y su impacto en la población civil tiene como responsables no solo a quienes las colocaron en su día, sino a todos aquellos que con su acción u omisión hacen porque estas sigan causando daños, y que convierten al Sáhara en un territorio en permanente conflictividad, sometido a unos intereses políticos y económicos que van más allá de sus propias fronteras.

Tras exponer qué significan las minas físicamente, el ponente explicó qué efecto tienen sobre la población, pues estas no están diseñadas para matar, sino para causar heridas o mutilaciones. De este modo, se crea en el territorio una necesidad de asistencia médica y social constante que los hace dependientes de una ayuda humanitaria realmente costosa y que convierte al Sáhara en un lugar dependiente económicamente. Además el impacto psicológico que genera esta situación traumática en la población es mucho mayor.

Así, Gaici puso sobre la mesa la realidad económica de la producción de estas minas, cuyo negocio es muy lucrativo. Descubrieron, tras décadas de investigación, los principales suministradores de minas y armamento del ejército marroquí. En ese sentido, destacó la participación de países como: Italia, Francia, Bélgica o España como grandes productores de minas y bombas racimo. Lo cual resultaba llamativo pues algunos de estos países son los principales promotores de campañas para el desminado del Sáhara.

En esta sesión, también se hizo una reconstrucción sobre la historia de las minas antipersona y su utilización. Su creación se debe al ingeniero español Pedro Navarro en el S. XVI, aunque tuvieron su auge durante la Guerra Fría. Desde el final de esta hasta hoy, muchos territorios han sido víctimas de las minas antipersona. Al mismo tiempo, y por fortuna, un gran número de ellos han sido desminados.

En un estudio actual se estima que hay 110 millones de minas repartidas entre 64 países y, teniendo en cuenta que se da la circunstancia de que existen países que no han entregado, ni tienen intención de hacerlo, los mapas de los campos de minas que colocaron en territorios con los que se encontraban en conflicto y con los que actualmente se encuentran en paz,  se puede afirmar que la problemática de las minas antipersona afecta y se extiende a nivel global.

Otro de los aspectos importantes que se ponen de manifiesto, es el momento en el que se empieza a tener la percepción de que la mina no solo causa daños instantáneos a las personas que son víctimas directas, sino que afectan también a las personas que las rodean y, en general, afectan psicológicamente a las poblaciones locales. Bajo esta premisa, se dio especial protagonismo la activista norteamericana Jody Williams, encabezando la Campaña Internacional para la prohibición de Minas Antipersona (ICBL). Quien, en 1992, destacó que la lucha contra las minas tenía que pasar por la aplicación del Derecho Internacional Humanitario, la Convención de Ginebra y una Carta Nacional para las Naciones Unidas.

La lucha de ICBL culminó en el Tratado de Ottawa en 1997. Tres años después se crea Llamamiento de Ginebra, organización destinada a los países que no quisieron participar en él, que pretendía acabar con las minas y prestar ayuda humanitaria a las víctimas.

Para concluir, las minas en el Sáhara Occidental es un problema que existe en la actualidad y que no se visibiliza aún siendo uno de los principales focos afectados con el consiguiente desastre humanitario, ambiental, etc., que conlleva. Un problema múltiple que afecta a varios niveles, pues no solo son las minas antipersonas las minas anticarros y las UXO, munición sin detonar, siguen en el terreno causando daños a la población de manera directa y cotidiana al pueblo saharaui. Por lo anteriormente comentado, es necesaria la implicación de todos los países para acabar con este problema, la implicación que muestra el Frente Polisario y la RASD en la destrucción de las minas antipersona no es suficiente para erradicarlo. Como contrapartida, el taller finaliza con un mensaje de esperanza, proponiendo cinco pilares de acción integral para que haya un desminado total a corto plazo. Estos pilares serían los siguientes:

  1. Dar una educación del riesgo que suponen las minas.
  2. La destrucción total y la paralización de la fabricación de las mismas de manera radical.
  3. El desminado humanitario.
  4. La asistencia a las víctimas.
  5. La promoción de la Convención de Ottawa.

Por último, se realizó una dinámica de grupo para la elaboración del manifiesto que se va a redactar para llevar a Ginebra.

Bloque 1. Cohesión grupal. Organización de jardineros/as por la paz.

Sevilla, a día 2 de febrero de 2019.

Mohammed Moulud nos habla sobre la iniciativa de construir un jardín para la paz. from Stop Minas on Vimeo.

¡MARHABA!

En la entrada de hoy hablaremos sobre la primera sesión perteneciente al primer bloque del proyecto STOPMINAS.

Para la primera sesión es facilitada por Esperanza Jorge Barbuzano (Maspe), educadora social, investigadora en la Universidad Autónoma en inmigraciones y militante de la lucha del pueblo saharaui. Se traslada a la Casa Sáhara de Sevilla para abordar con metodologías teatrales y lúdicas, la cohesión grupal de los/as participantes del proyecto STOPMINAS: Construcción colectiva de un Jardín para la Paz, cuyo objetivo común es la erradicación de las minas antipersona. Mediante actividades vinculadas al aprendizaje emocional se pretende abordar la interculturalidad, la equidad de género, la empatía, la convivencia, la cooperación y la procreactividad, utilizando la recreación de contextos vinculado a las minas en el terreno saharaui.

El taller se dividió en tres partes. Como primer contacto, Maspe nos ayudó a través de juegos, música y movilidad a crear vínculos entre los/as componentes manteniendo la situación saharaui como contexto de fondo. También en esta primera parte tuvimos la oportunidad de conocer y hablar sobre la problemática con un activista y artista saharaui, Moulud Yeslem, que está trabajando por erradicar las minas antipersona en el Muro de Vergüenza, creado en 1980 y que sigue en pie en la actualidad. Con él se inició hace varios años el proyecto «Por una mina, una flor», integrado en el actual proyecto Stop Minas. En la segunda parte se realizó una convivencia, donde hubo un acercamiento más informal entre las personas participantes que culminó en una tercera parte, la creación grupal de una serie de flores donde se recogen las normas de funcionamiento grupal: Acuerdos I.

De esta forma, se volvió a usar el símil de las flores, haciendo hincapié en que debería de haber una sustitución simbólica y no solo real de las minas: «Que el miedo se transforme en esperanza, que la horrible realidad de unas minas se convierta en un paisaje repleto de flores».

A través de toda esta actividad, las personas que integran el colectivo pasan de ser desconocidos a convertirse en verdaderos jardineros y jardineras por la paz, actuando en conjunto por la capacitación, sensibilización y activismo en la lucha contra las minas antipersona en el Sáhara. Resaltando el enfoque ambientalista y humanitario en relación con los derechos, que tienen en cuenta la equidad de género y la diversidad cultural, donde se muestra una sociedad global, comprometida y creativa, en la que los jardineros y jardineras son agentes movilizadores contra las minas antipersona.

Habiendo sentado las bases de la organización de los jardineros y jardineras por la Paz, se crean los vínculos necesarios para poder desarrollar un segundo bloque de profundización teórica sobre las minas antipersona en el Sáhara.

 

 

STOPMINAS: Construcción colectiva de un jardín para la paz.

 

Desde la Asociación de Amistad con el Pueblo Saharaui de Sevilla (AAPSS), damos la bienvenida al proyecto STOPMINAS: construcción colectiva de un jardín para la paz, financiado por la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional al Desarrollo (AACID), con la que se pretende promover la Cultura de Paz y No Violencia a través de la participación de la ciudadanía andaluza. En este caso para trabajar por la erradicación de las minas antipersona en el territorio saharaui. El proyecto consta de tres fases. La primera de ellas, la fase de Abonado es una capacitación de tres bloques, Cohesión grupal, Profundización teórica y vivencial e Incidencia, que culminará con la plantación colectiva de un Jardín para la Paz y su posterior Misión a Ginebra. Este proyecto se desarrollará entre los meses de febrero a mayo de 2019.

¡¡Marhaba!!

El Frente Polisario destruye las últimas minas terrestres que almacenaba

Brahim Ghali informa al Secretario General de la ONU sobre la destrucción del último arsenal de minas terrestres almacenado por el Frente Polisario

Nueva York, 10 de enero de 2019 (SPS)- El Presidente de la República, Secretario General del Frente Polisario, Sr. Brahim Ghali informó al Secretario General de la ONU sobre la destrucción del último  arsenal de minas terrestres almacenado por el Frente Polisario .

Brahim Ghali agregó, en su carta, que “La destrucción del arsenal de minas terrestres es una clara muestra de voluntad del Frente Polisario de colaborar en la limpieza de las minas terrestres que siembran el terror, en especial en la parte liberada del Sáhara Occidental”.

Asimismo, el Presidente de la República ha expresado su esperanza de que la comunidad internacional ejerza presión suficiente sobre Marruecos para que firme la Convención de Ottawa sobre la prohibición del uso y almacenamiento de minas anti personal  y municiones en racimo.

En el mismo contexto, Brahim Ghali transmitió su profunda preocupación por la grave situación de los presos políticos saharauis en las cárceles marroquíes, especialmente el grupo de Gdeim Izik  que sufre ,como el resto de presos, malos tratos, torturas y vejaciones y está privado de sus elementales derechos por causa de la política de represión ejercida por el ocupante marroquí.

El Presidente de la República abordó, en su carta, los últimos acontecimientos  especialmente los relacionados con la mesa redonda celebrada en Ginebra a principios de diciembre y la colaboración constructiva del Frente Polisario en este reunión donde propuso interesantes propuestas para consolidar las medidas de confianza, como permitir a los observadores internacionales y organizaciones de derechos humanos visitar las zonas ocupadas del Sáhara Occidental y la liberación de los presos políticos saharauis.

Por otro parte, Brahim Ghali expresó su preocupación por la situación en la zona de conflicto y advirtió que cualquier incursión de las fuerzas de ocupación marroquíes en la zona en de separación, en El Guergarat  constituiría una clara violación del alto el fuego y del Acuerdo Militar número 1.

https://porunsaharalibre.org/2019/01/13/el-frente-polisario-destruye-las-ultimas-minas-terrestres-que-almacenaba/

El Frente Polisario destruye 2500 minas antipersona

El Frente Polisario destruyó ante representantes internacionales 2500 minas anti persona y antitanque, recogidas  en los territorios liberados del Sáhara Occidental, especialmente a lo largo del muro marroquí de 2700 kilómetros que divide el territorio.

La destrucción, realizada el 4 de noviembre, se efectuó en Tifariti, localidad situada en los territorios bajo control del Polisario y que fue bombardeada por Marruecos el mismo día de la firma del alto el fuego, el 6 de septiembre de 1991, después de dieciséis años de guerra.

Ante autoridades militares saharauis, como  el ministro de Defensa y el jefe de la 2 Región Militar,  y de representantes del  Servicio de Acción contra las minas de Naciones Unidas (UNMAS), de la MINURSO, Misión deNNUU para el referéndum en el Sáhara Occidental, y del Llamamiento de Ginebra, fueron destruidas 2.300 minas antipersona VS-50, 100 SB-33, 100 M-966 y 8 minas anticarro BPRB-M3.

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