Bloque 2. Minas.

Bloque 2. Minas.

En Sevilla, a 4 de febrero de 2019. Gaici Nah.

Entrevista con Gaici Nah from Stop Minas on Vimeo.

¡MARHABA!

En la entrada de hoy hablaremos del segundo taller del proyecto STOPMINAS: construcción colectiva de un jardín para la paz, cuyo objetivo es profundizar sobre el significado de las minas y el sufrimiento del pueblo saharaui debido al cercado militar con el Muro de la Vergüenza, la segunda construcción de tipo defensivo del mundo tras las Gran Muralla China, construido en 1980 y el cual se encuentra actualmente minado en su entorno y coronado por concertinas a lo largo de todo su recorrido.

Para ello, contamos con la intervención del activista Gaici Nah, ingeniero militar y autor del libro El muro marroquí en el Sáhara Occidental, quien profundizó sobre qué significa las minas antipersona, tanto a nivel técnico o físico, así como a nivel simbólico.

En la primera parte del taller se expuso de manera más teórica qué es una mina, las partes que la componen y los daños que pueden causar a las personas, con el objetivo de acercar esta realidad a los participantes. De este modo, explicaba Gaici que, en la actualidad, han existido y existen 300 tipos diferentes de minas. La particularidad del caso saharaui es que continúa habiendo minas en el territorio, tras el alto al fuego acordado en 1991, que afecta a toda la población civil debido al nomadismo de sus habitantes.

Por este motivo, las minas representan la materialización de todas las perversiones que hay con respecto a la cuestión saharaui, tanto a nivel humanitario como político o económico, pues su pervivencia aún hoy en día y su impacto en la población civil tiene como responsables no solo a quienes las colocaron en su día, sino a todos aquellos que con su acción u omisión hacen porque estas sigan causando daños, y que convierten al Sáhara en un territorio en permanente conflictividad, sometido a unos intereses políticos y económicos que van más allá de sus propias fronteras.

Tras exponer qué significan las minas físicamente, el ponente explicó qué efecto tienen sobre la población, pues estas no están diseñadas para matar, sino para causar heridas o mutilaciones. De este modo, se crea en el territorio una necesidad de asistencia médica y social constante que los hace dependientes de una ayuda humanitaria realmente costosa y que convierte al Sáhara en un lugar dependiente económicamente. Además el impacto psicológico que genera esta situación traumática en la población es mucho mayor.

Así, Gaici puso sobre la mesa la realidad económica de la producción de estas minas, cuyo negocio es muy lucrativo. Descubrieron, tras décadas de investigación, los principales suministradores de minas y armamento del ejército marroquí. En ese sentido, destacó la participación de países como: Italia, Francia, Bélgica o España como grandes productores de minas y bombas racimo. Lo cual resultaba llamativo pues algunos de estos países son los principales promotores de campañas para el desminado del Sáhara.

En esta sesión, también se hizo una reconstrucción sobre la historia de las minas antipersona y su utilización. Su creación se debe al ingeniero español Pedro Navarro en el S. XVI, aunque tuvieron su auge durante la Guerra Fría. Desde el final de esta hasta hoy, muchos territorios han sido víctimas de las minas antipersona. Al mismo tiempo, y por fortuna, un gran número de ellos han sido desminados.

En un estudio actual se estima que hay 110 millones de minas repartidas entre 64 países y, teniendo en cuenta que se da la circunstancia de que existen países que no han entregado, ni tienen intención de hacerlo, los mapas de los campos de minas que colocaron en territorios con los que se encontraban en conflicto y con los que actualmente se encuentran en paz,  se puede afirmar que la problemática de las minas antipersona afecta y se extiende a nivel global.

Otro de los aspectos importantes que se ponen de manifiesto, es el momento en el que se empieza a tener la percepción de que la mina no solo causa daños instantáneos a las personas que son víctimas directas, sino que afectan también a las personas que las rodean y, en general, afectan psicológicamente a las poblaciones locales. Bajo esta premisa, se dio especial protagonismo la activista norteamericana Jody Williams, encabezando la Campaña Internacional para la prohibición de Minas Antipersona (ICBL). Quien, en 1992, destacó que la lucha contra las minas tenía que pasar por la aplicación del Derecho Internacional Humanitario, la Convención de Ginebra y una Carta Nacional para las Naciones Unidas.

La lucha de ICBL culminó en el Tratado de Ottawa en 1997. Tres años después se crea Llamamiento de Ginebra, organización destinada a los países que no quisieron participar en él, que pretendía acabar con las minas y prestar ayuda humanitaria a las víctimas.

Para concluir, las minas en el Sáhara Occidental es un problema que existe en la actualidad y que no se visibiliza aún siendo uno de los principales focos afectados con el consiguiente desastre humanitario, ambiental, etc., que conlleva. Un problema múltiple que afecta a varios niveles, pues no solo son las minas antipersonas las minas anticarros y las UXO, munición sin detonar, siguen en el terreno causando daños a la población de manera directa y cotidiana al pueblo saharaui. Por lo anteriormente comentado, es necesaria la implicación de todos los países para acabar con este problema, la implicación que muestra el Frente Polisario y la RASD en la destrucción de las minas antipersona no es suficiente para erradicarlo. Como contrapartida, el taller finaliza con un mensaje de esperanza, proponiendo cinco pilares de acción integral para que haya un desminado total a corto plazo. Estos pilares serían los siguientes:

  1. Dar una educación del riesgo que suponen las minas.
  2. La destrucción total y la paralización de la fabricación de las mismas de manera radical.
  3. El desminado humanitario.
  4. La asistencia a las víctimas.
  5. La promoción de la Convención de Ottawa.

Por último, se realizó una dinámica de grupo para la elaboración del manifiesto que se va a redactar para llevar a Ginebra.

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